El frenillo lingual suena como algo complicado, pero en realidad es una pequeña banda de tejido que conecta la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca. Aunque pasa desapercibido para muchos, su longitud o posición puede tener un impacto sorprendente. En Clínicas Dentales José Luís Mejía, lo examinamos cuando sospechamos que podría estar causando dificultades, desde problemas para hablar hasta complicaciones al comer.
Cuando el frenillo es demasiado corto o rígido (lo que se conoce como "lengua anclada" o anquiloglosia), limita el movimiento de la lengua. Esto puede notarse en bebés que tienen problemas para amamantar, pero también en adultos que arrastran dificultades con la pronunciación de ciertas letras, como la "r" o la "l". Además, un frenillo lingual restrictivo puede influir en la alineación dental, ya que la lengua no ejerce la presión adecuada en el paladar durante el desarrollo.
En nuestra clínica, evaluamos cada caso y, si es necesario, realizamos una frenectomía, un procedimiento rápido y mínimamente invasivo que libera la lengua. Un dato curioso: estudios estiman que hasta un 5% de la población nace con un frenillo lingual corto, pero no todos requieren intervención. Si sientes que tu lengua no se mueve con libertad o notas algo raro en tu boca, este pequeño detalle podría ser la explicación.
¿Crees que tu frenillo lingual podría estar afectándote? Llámanos y pide tu cita en Clínicas Dentales José Luís Mejía. ¡Te ayudaremos a entenderlo todo!












