Acudir al dentista puede provocar estrés y ansiedad en algunos pacientes y, en los casos más graves, puede llegar a convertirse en una fobia. Algunas personas evitan someterse a tratamientos odontológicos o incluso acudir a las revisiones periódicas recomendadas por miedo a enfrentarse a esa situación. En nuestras clínicas  de Toledo, Belmonte de Tajo y Villafranca de los Caballeros tenemos la solución para estos casos: la sedación consciente.

¿En qué consiste la sedación consciente?

Se trata de una técnica que hace más agradable la visita al dentista para aquellos pacientes que tienen miedo a someterse a un tratamiento. Aunque, como su propio nombre indica, la persona está consciente en todo momento y puede comunicarse con el odontólogo, también está más relajada porque provoca una sensación de bienestar.

Este método, que es completamente seguro y no tiene efectos secundarios, puede aplicarse tanto en adultos como en niños. Se puede utilizar en cualquier tratamiento dental, pero es especialmente útil para aquellas intervenciones más largas y que provocan un mayor nerviosismo en los pacientes. En nuestras clínicas valoramos tu caso concreto y te asesoramos sobre la conveniencia de utilizar este tratamiento.

¿Cómo se aplica esta técnica?

Existen dos tipos de sedación consciente: la intravenosa y la inhalatoria. En la primera, un profesional aplica fármacos sedantes en vena y, en el segundo caso, el paciente inhala una mezcla de oxígeno y óxido nitroso a través de una mascarilla. En ambos casos, una vez finalizado el tratamiento, puede volver a casa por su propio pie.

Nos hay que confundir este método con otras técnicas como, por ejemplo, la anestesia, que permite insensibilizar una zona para evitar el dolor. El objetivo de la sedación consciente es hacer que la visita al dentista resulte agradable y eliminar el miedo de aquellas personas que no son capaces de someterse a un tratamiento odontológico.  Recuerda que posponer una visita al dentista puede hacer que un problema pequeño se convierta en algo grave.